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La decisión de **rendir payante** la **tarifa de parking** de la clinica Toulouse Lautrec, en Albi, ha causado una **onda de choque** en la comunidad. Entre pacientes resignados, comerciantes bajo presión y vecinos descontentos, esta medida provoca un amplio **descontento**.
La **anuncio** ha caído como un **cortador**: el estacionamiento de la clínica Toulouse Lautrec se convierte en **pagado**. Una decisión que tomará efecto a mediados de julio y que suscita la **incomprensión** de los pacientes, la **ira** de los vecinos y la **preocupación** de los comerciantes. Para muchos, hacer pagar el acceso a un establecimiento de salud es penalizar a los **enfermos** y a sus familiares.
Sobre el estacionamiento aún de acceso libre, Jeanne, que llegó para acompañar a su madre a una consulta, descubre las nuevas barreras recién instaladas. “Si hay que pagar, lo haré, no tengo más remedio”, lamenta. “Pero es triste y no es normal para un establecimiento de salud”. Para ella, esta decisión está claramente motivada por **razones financieras**.
Un matrimonio que se encuentra en el lugar comparte su sentir: “Es el aire toulousain que llega a Albi. Pronto, vivir aquí no tendrá ventajas en comparación a Toulouse”, lamenta la mujer. “Si vengo aquí, no es por placer”, añade, amarga.
Comerciantes bajo presión
Esta decisión ya ha tenido **impactos visibles** en el vecindario. El propietario de un garaje cercano ha instalado carteles que dicen “Reservado para clientes” para limitar el **estacionamiento** abusivo. “Ya noto que algunas personas vienen a aparcar en nuestro garaje por la falta de espacio”, explica. Él lamenta una **situación peligrosa**: coches estacionados al borde de la carretera, bloqueando la entrada a los camiones y dificultando la visibilidad al salir del garaje. “He tenido que comprar terrenos detrás del garaje para crear un espacio reservado para mis empleados”.
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Mismo caso en la tienda de pinturas vecina. Los empleados están pensando en cerrar la **reja** del estacionamiento durante la hora del almuerzo y por la tarde, para evitar que automovilistas en busca de lugar se estacionen allí. Sin embargo, ambos comerciantes reconocen que la **gratuitidad** del estacionamiento de la clínica incentivaba a algunos a dejar su coche todo el día, especialmente para viajes en **compartición de automóvil**.
Opiniones compartidas
Desde el lado de los **profesionales de salud**, la opinión es más matizada. Christine, una ambulanciera, aplaude la decisión: “Es algo bueno, permitirá desatascar los espacios. Lo veo muy bien en los hospitales donde los estacionamientos son gratuitos: es imposible encontrar lugar…”.
Pero desde el lado de los pacientes, persisten muchas **interrogantes**. ¿Qué pasa si una consulta se **prolonga**? ¿Y si hay una **hospitalización** diurna? ¿Cómo evitar una **multa** si un especialista se retrasa? Estas preguntas emergen frecuentemente, sobre todo en la **recepción** del establecimiento. La secretaria confirma: “Solo los primeros 30 minutos serán gratuitos, incluso para los pacientes”.
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Un cartel instalado recientemente al costado de la carretera especifica las tarifas a venir: gratuito hasta 30 minutos, luego 1,50 € por una hora, 2,70 € por dos horas, y hasta 20 € por el día completo.
La directora de la clínica, preguntada sobre esta decisión, asegura que “esta elección no tiene como objetivo principal generar **ganancias**, sino resolver el problema recurrente de **estacionamiento abusivo** por automóviles que no son de pacientes”. Ella explica que los ingresos generados por este nuevo sistema serán **reinvertidos** completamente para mejorar la acogida y las **infraestructuras** de la clínica.



