
https://focus.huffingtonpost.fr/2025/07/02/306/0/5873/3303/0/0/60/0/be5468b_upload-1-jyql3bcl1dex-000-63yg4xd.jpg
ALAIN JOCARD / AFP
Le Premier ministre polonais Donald Tusk, le président du Conseil européen Antonio Costa et la présidente de la Commission européenne Ursula von der Leyen, le 26 juin 2025.
La Lucha de Europa Contra el Cambio Climático
Mientras Europa se enfrenta a **temperaturas extremas**, **Bruxelas** se encuentra dividida en su lucha contra el cambio climático. El 2 de julio, la **Comisión Europea** propuso mantener su objetivo de reducir las **emisiones de gases de efecto invernadero** en un **90% para 2040** en comparación con los niveles de 1990. Sin embargo, la propuesta incluye algunas **”flexibilidades”** que responden a las preocupaciones de ciertos estados miembros.
“Hemos tenido que ser **pragmáticos** ya que la discusión es políticamente **sensible** entre los 27”, reconoció Wopke Hoekstra, el comisionado europeo encargado del clima. Este ajuste busca incluir a las naciones más **sescépticas** respecto al cambio climático, lo que ha generado críticas entre las organizaciones **ambientales**.
Flexibilidad en el Cálculo de Emisiones
Un punto controvertido es que, a partir de 2036, la **Comisión Europea** podría considerar la adquisición de **créditos de carbono internacionales** como parte de los esfuerzos para cumplir con la meta de reducción de emisiones. Esto implicaría que hasta un **3%** de las emisiones pueden ser compensadas a través de proyectos fuera de Europa.
Esta medida es rechazada por numerosas ONGs, que argumentan que los **créditos de carbono** podrían dar una falsa sensación de progreso, afectando así la eficacia de las políticas de reducción de emisiones. Neil Makaroff, experto en clima, advirtió que “3% no es despreciable; son sumas potencialmente grandes que podrían ser gastadas en el extranjero en lugar de financiar una transición efectiva en Europa”.
El Desafío hacia la Neutralidad de Carbono
El año 2040 se plantea como una etapa crucial en la ambición de Europa de alcanzar **la neutralidad de carbono** para 2050. Esto implica la implementación de **transformaciones** significativas tanto en la **industria** como en la vida cotidiana de los ciudadanos europeos, incluyendo la **electrificación** de vehículos, la salida progresiva de las **energías fósiles**, y la **renovación energética** de edificios.
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, afirmó: “Mantenemos nuestro compromiso de descabonizar la economía europea para 2050”. Este compromiso supondrá un cambio radical en la forma en que se producen y consumen energías en el continente.
Un Calendario Ajustado
Las dificultades continúan mientras el ejecutivo de Bruselas debe convencer a los ministros de Medio Ambiente en una reunión informal prevista para el 10 y 11 de julio, antes de un posible voto el 18 de septiembre. Este texto también se presentará al **Parlamento Europeo**, donde dependerá en gran medida de la actitud del grupo de la **derecha (PPE)**, el mayor bloque en la cámara.
Para obtener una votación favorable, la Comisión planea recompensar mejor a las empresas que capturan y almacenan **CO2**, y permitir a los estados compensar sus sectores más contaminantes con aquellos donde sobresalen en rendimiento ambiental.
Se espera que el objetivo de 2040 sea aprobado antes de la conferencia climática de la **ONU (COP30)** que se celebrará en **noviembre en Belém, Brasil**. Sin embargo, el tiempo es limitado y las negociaciones prometen ser complicadas, dado que algunos estados miembros son críticos con que Europa tenga ambiciones climáticas más altas.
La Posición Incierta de Francia
Las **”flexibilidades”** propuestas por la Comisión se alinean con las exigencias de Alemania, mientras que la posición de **Francia** se presenta como más ambigua. Aunque no se opone directamente al objetivo del 90%, critica el método propuesto. Emmanuel Macron ha solicitado asegurarse de que se garantice la **descarbonización de la industria** y el apoyo a la **energía nuclear**.
Para satisfacer a París, la **Comisión** incluyó en su propuesta el concepto de **”neutralidad tecnológica”**, que permite que las energías renovables y nucleares sean consideradas en igualdad de condiciones en la UE.
En cuanto a las obligaciones internacionales, Macron ha subrayado que la UE debe presentar solo una **trayectoria 2030**, y no necesariamente un plan a largo plazo para 2040 en la COP30. “No nos impongamos restricciones excesivas; si necesitamos más tiempo, tomémoslo”, dijo Macron en Bruselas.




