Los hermanos Tarzan y Arab Nasser, aclamados **cineastas** en exilio, han demostrado su talento con obras que, aunque distantes de la política del **Hamas**, han capturado la esencia de la vida en **Gaza**. En 2021, sorprendieron al público con su comedia romántica, “Gaza mon amour”. Este miércoles, elevan sus aspiraciones cinematográficas con “Once Upon A Time In Gaza”, una obra asombrosa que presenta un **kaleidoscopio** de emociones y vivencias de una Gaza que, hace dos décadas, mantenía una atmósfera de vida tranquila, a pesar del contexto de conflicto.
El filme se divide en dos partes interconectadas. En la primera mitad, que dura 45 minutos, se centra en la amistad entre Osama, un carismático dueño de una **falafel** que se involucra en el tráfico de drogas sintéticas, y Yahya, un estudiante soñador al que Osama contrata en su negocio. La relación entre ambos personajes se desarrolla en un ambiente que, a pesar de sus sombras, está iluminado por la esperanza y la camaradería.
Sin embargo, la historia da un giro oscuro cuando un policial corrupto interfiere en sus planes, provocando un trágico desenlace para Osama. A medida que la narrativa avanza, el filme nos transporta dos años en el futuro, donde encontramos a Yahya trabajando para el **ministerio de Comunicación** del **Hamas**. Su nueva vida involucra interpretar a un héroe palestino en una película de propaganda, momento en el cual redescubre al policía responsable de la caída de su amigo, y comienza a tramar su venganza.
« Aquí tenemos **Gazawood**! »
La **dirección** de este filme ha sido magistral, y ha logrado obtener el Premio de la **Mise en Scène** en la sección “Un Certain Regard” del **Festival de Cannes**. La producción se llevó a cabo en **Jordania**, donde se recreó la Gaza de 2007, un testimonio visual de la vida cotidiana a pesar del asedio. Este contraste con la realidad actual de Gaza, desfigurada por constantes bombarderos, genera una **nostalgia** potente, resonando en cada escena que muestra la vitalidad de sus habitantes, que continúan con sus rutinas, buscando momentos de calma en medio del caos.
El segundo segmento del filme no solo critica la **corrupción** dentro de la policía palestina, sino que también narra cómo la llegada del **Hamas** al poder ha transformado la vida cotidiana. Este relato, aunque sombrío, es igualmente un homenaje al arte del **cine**. Tras la atmósfera intensa y vengeadora de la primera parte, en la segunda, se observa un desenfreno cómico detrás de la creación de un filme en una Gaza que sigue resistiendo. Un realizador que, al hablar de Hollywood, proclama con humor: « ¡Aquí tenemos Gazawood! », resaltando la singularidad de su situación.
Un elemento crítico en el éxito de esta obra es el desempeño de los actores, quienes logran dar vida a sus personajes de manera **notable**. En particular, **Majd Eid** brilla como Osama, interpretando a un hombre lleno de rabia, pero también de vulnerabilidad. Una escena poderosa lo muestra bailando solo en la **cocina**, capturando la esencia de un Gaza que, aunque ya no existe, vive en la memoria de quienes han sido impactados por la guerra.
drama de Tarzan y Arab Nasser, con Nader Abd Alhay, Majd Eid, Ramzi Maqdisi… (1h27).
"Once Upon A Time In Gaza" es más que una película; es un testimonio de la vida, la lucha y la resistencia del pueblo palestino. A través de su narrativa ingeniosa y sus personajes complejos, el filme nos invita a reflexionar sobre las realidades del conflicto, el patrimonio cultural y la esencia de lo que alguna vez fue una Gaza vibrante y llena de vida.


