La venta de **TikTok**, impuesta por el parlamento americano, tarda en concretarse. **Donald Trump**, el presidente de los Estados Unidos, ha decidido una vez más posponer la fecha límite, que estaba fijada para este jueves, debido a la ausencia de un **acuerdo** por parte de **China**. Después de haber retrasado la fecha un par de veces anteriormente, el mandatario emitirá un nuevo decreto que extenderá el plazo por **90 días** adicionales, según anunció Karoline Leavitt, portavoz de la **Casa Blanca**. Trump “no quiere ver desaparecer a TikTok”, afirmó.
El popular red social continúa bajo la amenaza de **prohibición** en Estados Unidos, bajo una ley aprobada en **2024**, si su empresa matriz, **ByteDance**, no cede el control. Recientes informes indican que se había llegado a un acuerdo a principios de abril sobre la separación de TikTok US del grupo ByteDance, con una recomposición del capital en la que las participaciones de inversionistas no chinos aumentarían del 60% al 80%, manteniendo ByteDance el 20% restante. La compañía informática **Oracle**, que ya alberga los datos de TikTok US en sus servidores estadounidenses, parecía estar en el centro de la operación, en colaboración con Blackstone y el empresario Michael Dell.
Sin embargo, la imposición de **aranceles** por parte de Trump a sus socios comerciales, específicamente un costo elevado para China, inicialmente del 54% (que luego se elevó al 145%), dificultó la transacción desde el lado chino. Trump reconoció que “probablemente necesitaríamos el acuerdo de China” antes de la nueva fecha límite de **mediados de septiembre**. “Creo que el presidente **Xi** eventualmente dará su autorización”, añadió.
« Un símbolo de la rivalidad tecnológica »
“TikTok ya no es solo una red social”, opina **Shweta Singh**, profesora en la Universidad de **Warwick**. “Se ha convertido en un símbolo de la rivalidad tecnológica entre Estados Unidos y China”. Aunque ambos países lograron un entendimiento general sobre la normalización de sus relaciones comerciales a principios de junio, el asunto de TikTok permanece sin resolver. Sorprendentemente, el servicio asegura contar con **170 millones** de usuarios en Estados Unidos, que incluyen 7.5 millones de cuentas empresariales, desde grandes corporaciones hasta pequeñas y medianas empresas.
“A menos que Trump decida cambiar de rumbo, es probable que la plataforma continúe prosperando”, anticipa **Rob Enderle**, analista de Enderle Group. “No veo razón para que (el presidente) se oponga a TikTok en este momento”. Según el sitio especializado **Appfigures**, la aplicación es la segunda más descargada en Estados Unidos, solo superada por **ChatGPT** en dispositivos Android.
La **misericordia** del magnate, quien reiteró en una entrevista con **NBC** que tiene “un pequeño gusto por TikTok”, ha debilitado la urgencia del asunto. Este contraste es notable si se compara con el principio del año, donde muchos influencers se preparaban para migrar hacia otras plataformas, como **Instagram** o **YouTube**. A inicios de mayo, Trump incluso mencionó que podría integrar el tema de TikTok en negociaciones comerciales más amplias con China, pero ahora parece que ambos asuntos están claramente desligados.
Otros interesados en adquirir la plataforma también se presentaron a principios de año, incluido el **Project Liberty** del empresario **Frank McCourt** y la **start-up** de inteligencia artificial generativa **Perplexity AI**, ambos buscando integrar la aplicación en modelos de negocio más amplios.
El misterio respecto al **algoritmo** de recomendación de TikTok, cuya sofisticación contribuye en gran parte al éxito de la plataforma, sigue sin resolverse. Hasta el momento, ByteDance no ha aceptado ceder este valioso activo, como exige el **Congreso estadounidense**, que teme el uso indebido de datos y la posible influencia que pueda tener sobre la opinión pública americana.

