Thiago Splitter, el entrenador del club de **basket** de la **capital**, lo ha repetido en diversas ocasiones en conferencia de prensa a la víspera del **partido 2** de la final de **Betclic Élite** contra **Monaco**: «Intento poner a los chicos en un buen estado de ánimo». Este enfoque está dando resultados. Tras la **victoria** del **partido 1** (94-82), el **escolta** parisino **Tyson Ward** se presentó ante los medios con una sonrisa relajada y un discurso optimista.
«Nuestra **cercanía**, nuestra buena **convivencia**, se refleja en el campo y es lo que nos hace fuertes», comentó **Ward** al hablar sobre el segundo compromiso de esta final, programado para el martes a las 20:30. «Ganemos o perdamos, seguimos siendo los mismos». Estas palabras reflejan la **solidaridad** que se ha forjado entre los jugadores de **París**.
Además, Tyson Ward expresó su entusiasmo por la **dinámica** del equipo: «Es raro en el **basket** actual. Estar con la misma **formación** durante dos, tres o cuatro años es increíble. Crear relaciones y tener amigos entre los mejores que he tenido es **enorme**. Provenimos de distintos orígenes y **ámbitos**, pero tenemos una cosa en común: el **basket**. Y seremos amigos hasta el final de nuestros días». Esta conexión va más allá de lo profesional; representa unLa esencia del **trabajo en equipo**.
La **experiencia** de la final de la temporada pasada, donde fueron derrotados por el mismo rival, también se convierte en un **impulsor** para Tyson y sus compañeros. «Definitivamente, algunos jugadores tienen un sabor amargo», continúa. «No es común jugar contra la misma **equipo** al que le perdimos el año pasado. Tenemos una nueva oportunidad de **reescribir** la historia. No queremos perder dos veces seguidas». Este deseo de **redención** es palpable en el ambiente del equipo.
«Los Monegascos van a reaccionar, eso es seguro»
Por su parte, Thiago Splitter mantiene un rostro más **sereno** y concentrado. «Los Monegascos van a reaccionar, eso es seguro», anticipa el técnico parisino. «Eso es lo que han hecho en los **cuartos** y en las **semifinales**. Se han recuperado en el segundo partido. Podemos esperar eso de un gran **equipo**, con un excelente **plantel** y un entrenador de calidad. Están hechos para ganar, y sabemos quiénes son». Su confianza en el rival demuestra el respeto que tienen hacia su competidor.
Sin sorpresa, **Matthew Strazel**, el **base** de **Mónaco**, confirmó el deseo de **venganza** de su equipo. «Sentimos que los parisinos eran el doble de rápidos y altos», declaró con preocupación tras el primer partido. «No podemos permitirnos ser superados de esa manera durante 40 minutos. No queremos que la gente piense que ellos quieren más que nosotros». Esta mentalidad es fundamental para cualquier competidor que aspire a **victorias** en **fútbol** o **basket**.
Strazel también aseguró que el equipo de la **Principauté** tendría una actitud diferente en el segundo partido: «Estaremos listos mentalmente para este **partido 2**, para jugar **mejor**, con más intensidad. Una serie de partidos es cuestión de **mentalidad**, lo importante es mantener la **confianza**». Esta afirmación refleja un enfoque centrado en la **superación** y el desarrollo constante.
Es indudable que, en esta final al mejor de cinco encuentros, independientemente del resultado del martes por la noche, ambas **escuadras** se volverán a encontrar en el partido 3, programado para el viernes 20 de junio, pero esta vez en **Mónaco**. La tensión y el espectáculo están garantizados.
Con la división adecuada entre la preparación de los jugadores, el análisis del rival y la relación entre el equipo, el clima de competitividad se intensifica en cada encuentro. Los intereses del publico y las redes sociales favorecen la creación de un ambiente vibrante que hace que cada partido no solo sea un reto físico, sino también emocional. La pasión desbordante por el basket hace que cada partido sea un evento que todos esperan con ansias.

