Más de dos años y medio después de graves ataques hacia Vinicius Junior, la justicia española ha condenado a cuatro individuos que se autodenominan aficionados del Atlético de Madrid a duras penas. Esta decisión, anunciada el lunes, implica un fuerte mensaje contra la violencia y el racismo en el deporte.
Los condenados fueron hallados culpables de haber colgado un muñeco que vestía la camiseta del delantero brasileño en un puente cercano al centro de entrenamiento del Real Madrid. Además, colocaron una pancarta que decía “Madrid odia al Real”, lo cual desencadenó una ola de repulsión en las comunidades deportivas y sociales.
La LALIGA, el organismo recto del fútbol español, celebró esta resolución al publicar un comunicado donde expresa que: “Esta decisión marca un avance fundamental en la lucha contra la odio y la discriminación en el deporte. La LALIGA reafirma su compromiso inquebrantable para erradicar cualquier forma de racismo, violencia o intolerancia, tanto dentro como fuera de los estadios.”
En términos específicos, uno de los condenados recibió una pena de 15 meses de prisión por un delito de odio, además de 7 meses por haber proferido amenazas y divulgarlas por internet. También, se le impuso una multa de 1,084€, así como una prohibición de trabajar en entornos educativos, deportivos o recreativos durante 4 años y 3 meses.
Todos firmaron una carta de disculpas al jugador
Los otros tres condenados fueron sentenciados a 7 meses de prisión por delitos de odio, junto a otras penas iguales por amenazas, así como una multa de 720€. También se les impuso una prohibición de trabajar en entornos como los mencionados por 3 años y 7 meses.
Adicionalmente, los cuatro hombres enfrentan una orden de restricción que les prohíbe estar a menos de 1,000 metros de Vinicius Junior, su residencia o su lugar de trabajo. También están impedidos de acercarse a menos de 1,000 metros de cualquier estadio de fútbol entre cuatro horas antes y cuatro horas después de cada partido en España.
No se les permite comunicarse con el jugador del Real Madrid durante un período de cuatro años tras el cumplimiento de su pena de prisión. Todos los acusados han firmado una carta de disculpas dirigida a Vinicius Junior, al Real Madrid, a la liga y a la federación. Además, deberán participar en un curso sobre igualdad y no discriminación para evitar futuras encarcelaciones.
Esta condena es un paso crucial en la lucha contra el racismo y la violencia en el deporte. La reacción de la comunidad futbolística y de la sociedad en general apoya firmemente la erradicación de cualquier forma de odio, especialmente en un contexto en el que la diversidad y la inclusión son fundamentales. La historia reciente de Vinicius Junior resalta la necesidad de un cambio cultural, no solo en el marco del fútbol, sino también en la sociedad en su conjunto.
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