El reciente anuncio de **Renault** sobre la salida de su **director general**, Luca de Meo, ha repercutido significativamente en el mercado. En la jornada siguiente, las acciones de Renault experimentaron una caída superior al **6%** en la **Bolsas de París**, lo que refleja la preocupación de los inversores por el futuro del fabricante automovilístico. Por otro lado, la noticia de que De Meo podría asumir el liderazgo del grupo **Kering** también ha comenzado a generar interés, haciendo que las acciones de este último aumentaran cerca de un **6%** en la misma sesión.
El grupo automovilístico anunció el domingo la salida de Luca de Meo, quien había estado al frente de la empresa durante cinco años, justo en un momento crítico para la marca **del rombo**.
Un golpe duro para Renault
La decisión de Luca de Meo de dejar Renault se presenta como un **nuevo desafío** para el grupo, especialmente tras el capítulo complicado de **Carlos Ghosn**. De Meo había logrado estabilizar la compañía luego de un periodo de turbulencia económica que culminó en una pérdida histórica.
Al asumir el cargo en **2020**, De Meo encontró a Renault en una situación crítica. Implementó una amplia gama de **nuevos productos**, incluyendo el regreso de modelos icónicos como el **R5**, y promovió alianzas estratégicas para asegurar que el grupo pudiese competir en el creciente mercado de vehículos eléctricos.
Además, se esperaba que Luca de Meo presentara un ambicioso plan estratégico denominado **“Futurama”** este otoño, el cual tenía como objetivo consolidar el éxito reciente de la empresa.
Sin embargo, según analistas de **JP Morgan**, aunque su partida representa un obstáculo importante, se anticipa que el próximo CEO retome el desarrollo de este plan en el primer semestre de **2026**, con la presentación de un nuevo líder planificada para finales de 2025.
Un portavoz de Renault aclaró que la salida de De Meo no alterará los objetivos del proyecto estratégico que está en marcha.
Hacia Kering
Según un informe de **Le Figaro**, Luca de Meo está destinado a ocupar la dirección general de **Kering**, una transacción que emana de la decisión del actual CEO **François-Henri Pinault** de reestructurar la dirección de la empresa, manteniéndose en la presidencia. No obstante, Kering aún no ha emitido información oficial que confirme esta noticia.
Si la información resulta ser cierta, De Meo se enfrentará a **retos significativos** en su nuevo rol. Las ventas de Kering, afectadas severamente por el desempeño de su marca estrella, **Gucci**, han continuado a la baja. En el primer trimestre de **2025**, los ingresos cayeron a **3,88 mil millones de euros**, lo que representa una disminución del **14%**, siguiendo un descenso del **62%** en sus ganancias netas y del **12%** en el total de ingresos durante 2024.
Desde el 1 de enero, el valor de las acciones de Kering ha disminuido en aproximadamente un **25%**, lo que añade presión a la gestión futura de De Meo.
La situación actual de Renault y la posible llegada de Luca de Meo a Kering presentan un panorama incierto tanto para el fabricante automovilístico como para el grupo de lujo. Mientras Renault busca un nuevo líder que continúe con los planes de electrificación y renovación de productos, Kering enfrenta desafíos en un mercado competitivo, donde la reinvención será clave para recuperar el terreno perdido. La atención del mercado estará centrada en los próximos movimientos estratégicos y en cómo ambos líderes se adapten a las demandas cambiantes de sus respectivas industrias.

