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En la jornada mundial de los donantes de sangre, se organizó una **colecta original** en el corazón del **museo Massey**. Con un gran éxito, se registraron 144 donantes, lo que representa **potencialmente 387 vidas salvadas**.
Un decorado **singular** para un gesto **solidario** y **colectivo**. Con motivo de la jornada mundial de los donantes de sangre, el **EFS** decidió trasladar su colecta al museo Massey el sábado por la tarde. Aunque el recinto ha visto correr mucho **sangre** en el pasado, esta iniciativa marcó un debut que también permitió renovar la **convenio de colaboración** con el ayuntamiento de Tarbes, especialmente en temas de comunicación y la disposición de los **locales**. “Este día representa un doble **desafío**: agradecer a los donantes al invitarlos a donar en un lugar excepcional, pero también reforzar los **stocks de sangre** antes del verano, que es una época complicada con menos donaciones, mientras que las necesidades continúan (alrededor de 1,000 donaciones diarias en **Occitanie**)”, detalla el Dr. **Marie-Christine Guehl**, responsable de los **preparativos** en el EFS de Tarbes. “Aquí disponemos de una bella **exposición**. Donar aquí puede atraer a más gente. Para el personal también es agradable. Hemos trabajado con las **equipes** del museo durante varias semanas. Si los donantes llegan, estaremos contentos.”
El ambiente **alegre** fue el sello de una quincena de empleados del EFS, respaldados por infatigables **voluntarios** de la asociación, así como por **intervenciones** de bienestar, y acompañados musicalmente por los **Voisins d’en face**. Así, lograron recibir a 144 donantes (cuando el objetivo era de 90), lo que corresponde a **387 vidas potencialmente salvadas**. Para Johana y Loïc, este fue su **primer don**: “Pasamos por el jardín Massey para ver al padre de Loïc cuando notamos actividad en el museo. Así que decidimos **participar**. La bienvenida es muy **amigable** y el decorado es precioso; explica Johana, quien solo había estado allí durante su etapa en el lycée. “Si además podemos hacer una buena **acción**, es perfecto”. Pierre-Yves llegó a Tarbes apenas dos semanas antes, pero es un donante habitual. Este breton no encontraba ningún inconveniente en pasar entre las manos de las enfermeras, independientemente del contexto. “Es muy original. Nunca había dado en un ambiente tan especial”.
“Es muy bonito, volveré”
El decorado también benefició a las enfermeras, algunas de las cuales estaban descubriendo el museo por primera vez. **Morgane**, una donante regular y enfermera en el centro hospitalario, confesó no haber visitado el museo Massey en sus siete años de trabajo. “Descubrí esta operación con los **paneles informativos**. Como tenía tiempo… El sábado es perfecto para organizarse. Además, aprovecho para mirar los **cuadros**. Es hermoso. Creo que regresaré en el futuro”.
Las **equipes** de EFS esperan que la próxima colecta, programada para los 4 y 5 de julio en la **sala de fiestas** del ayuntamiento de Tarbes, tenga el mismo éxito.
En conclusión, la combinación de un espacio cultural como el museo Massey con una causa tan noble como la donación de sangre no solo genera conciencia sobre la importancia de este acto, sino que también transforma la experiencia del donante en una **celebración** de la **solidaridad**. Este tipo de iniciativas son esenciales para mantener abastecidos los **stocks** de sangre, especialmente en épocas complicadas. Fomentar un ambiente atractivo y acogedor es fundamental para incentivar a más personas a convertirse en donantes y contribuir a salvar vidas. La edición de este evento en particular demuestra que cuando se unen la **creatividad** y el deseo de **ayudar**, se pueden lograr grandes resultados.
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