Recientemente, el Consejo de **Orientación de las Pensiones** (COR) ha publicado un informe que podría generar una completa **reacción** dentro de los sindicatos. Con el debate sobre las reformas a las pensiones en su punto culminante y una conclusión prevista para el **17 de junio**, el COR estima que el **déficit** a largo plazo del sistema de pensiones **aumentará**, proponiendo una medida que ya ha causado controversia: **retrasar la edad de jubilación**.
En términos detallados, el COR ha **ajustado** sus proyecciones de déficit. Para el año 2030, reduce la estimación a **0,2% del PIB**, pero la cifra para 2070 se prevé que aumente a **1,4% del PIB**. Este cambio es significativo, ya que el año pasado el COR pronosticaba un déficit del **0,4% del PIB en 2030** y del **0,8% para 2070**.
Para el año 2024, el sistema de pensiones, que incluye tanto los regímenes básicos como los complementarios, ya enfrenta un déficit de **1,7 mil millones de euros** (equivalente al **0,1% del PIB**). La cifra de **0,2% del PIB en 2030** representaría aproximadamente **6,6 mil millones de euros** en términos corrientes.
El COR señala que, a pesar de que “las **gastas** aumentan poco (13,9% del PIB en 2024 y **14,2% en 2070**), los recursos disminuyen aún más (13,9% en 2024 y **12,8% en 2070**).” Este documento, que será publicado oficialmente la próxima semana, pone de manifiesto la **preocupación** por el futuro financiero del sistema.
En 2024, las **gastas de pensiones** alcanzarán los **407 mil millones de euros**. Esto posiciona a Francia como el segundo país, después de Italia, con la proporción más alta de **gastas públicas en pensiones** en relación a su PIB, de acuerdo con el COR.
Cuatro “leviatos” pero…
Dada esta situación, surgen preguntas sobre cómo **rehabilitar** el sistema. El COR destaca que los “leviatos” disponibles **no son equivalentes** en términos de sus efectos macroeconómicos. Entre las opciones que presenta, se encuentran: la **moderación** en la progresión de las pensiones netas, el **incremento** de las contribuciones a las pensiones de los trabajadores, el aumento de las contribuciones de los empleadores y el **retraso** de la edad de jubilación, lo que podría aumentar los **índices de ocupación**.
Desde la perspectiva del COR, las tres primeras opciones se consideran “**recesivas**”. Las dos primeras **reducen el ingreso** neto de los hogares, lo que **debilita** la demanda y, en consecuencia, impacta negativamente en el PIB. La tercera opción impacta en el **costo del trabajo**, que también podría afectar el **empleo** y la inversión, y esto, a su vez, afectaría al PIB.
El impacto negativo de estas tres rutas se traduce en una “**reducción de los ingresos fiscales** y de las administraciones públicas”, lo que intensifica las dificultades para financiar otros servicios públicos, tales como la educación, la salud y la seguridad, según el COR.
Por el contrario, el COR sostiene que un **retraso** en la edad de jubilación representaría un “**enriquecimiento del país** (aumento del PIB por habitante)”. Según **Le Figaro**, el informe propone un **retraso de la edad de jubilación a 66,5 años**.
Esta idea, sin embargo, ha desatado la furia de los sindicatos, que abogan por un **reducimiento** de la edad de retiro actual, que bajo la controvertida reforma de 2023 se ajustará gradualmente a **64 años** para todos. La **CGT** ha calificado de “**totalmente sesgado**” este nuevo informe, y Denis Gravouil, responsable de la **protección social**, ha manifestado que es un “escándalo” que solo se considere una única recomendación.
Yvan Ricordeau, **secretario general adjunto** de la **CFDT**, ha comentado que el COR aún no se ha reunido para opinar sobre este informe. Por lo tanto, la recomendación no es definitiva, “salvo que se pretenda **electrificar** o desvirtuar los trabajos del **conclave** en curso”, ha señalado.
“Por primera vez, tenemos un informe que solo considera una **hipótesis unidireccional**, la de Gilbert Cette (presidente del COR y apoyo de Emmanuel Macron en 2017). Otras hipótesis no han sido presentadas”, criticó el diputado **LFI** Éric Coquerel, presidente de la **Comisión de Finanzas** de la Asamblea Nacional, durante una entrevista con **France Info**.
La situación actual de las pensiones en Francia es compleja y requiere un análisis profundo de las posibles soluciones. Es evidente que, mientras algunos sectores abogan por reformas más drásticas, los sindicatos y diversas organizaciones sociales luchan por proteger los derechos adquiridos de los trabajadores. Es un tema que seguirá generando debate y polémica en los próximos meses, especialmente con la creciente presión sobre el sistema de pensiones y la necesidad urgente de garantizar su sostenibilidad.


