En el corazón del hermoso **Lago del Der**, en la región de Marne, Francia, han surgido tres **house-boats** únicas que buscan ofrecer una experiencia de **turismo sostenible**. Estas casas flotantes, amarradas en el puerto de Nemours, están diseñadas para integrarse en su entorno, utilizando materiales que permiten que se fundan con la naturaleza. Este **lago artificial**, considerado el más grande de Europa, es famoso por ser un refugio de aves migratorias, lo cual agrega un elemento de **biodiversidad** a esta innovadora propuesta de hospedaje.
El creador de este proyecto, **Antoine Bresson**, de la empresa **Flotyll**, tiene una visión ambiciosa: comenzar en el Lago del Der y expandirse a otros lagos de Francia. “El Lago del Der es un sitio **Natura 2000**, y aunque este es nuestro primer proyecto, planeamos trasladar este concepto a otros lugares, siempre que tengan una profundidad mínima de 15 metros. Algunos posibles candidatos son el lago de **Madine** y el lago de **Sainte-Croix**”, explica Bresson.
Antoine Bresson ha trabajado arduamente para lanzar este nuevo modo de hospedaje. Desde el 1 de junio, los visitantes pueden disfrutar de una opción que rompe con lo tradicional. “Nuestras casas flotantes son fabricadas en **Francia**, en un taller familiar en Digoin. No están ancladas al suelo, son 100% eléctricas y generan **cero residuos**. Nuestro objetivo es permitir a los huéspedes reconectar con la naturaleza, regresar a lo esencial,” asegura el emprendedor.
No se necesita ser un navegante experto
Una de las grandes ventajas de estos **house-boats** es que no se requiere ser un navigateur aguerri para moverlos. Cada **casa flotante** tiene 12 metros de largo y 5 de ancho, con un rooftop de 30 m² que permite disfrutar de vistas impresionantes del lago. Además, los visitantes pueden alquilar un **drone submarino** para observar la fauna acuática. Aunque no se necesita licencia para operar la embarcación, se puede recibir capacitación en seguridad y manejo por parte de un instructor.
Este proyecto de eco-turismo fue una idea que Antoine Bresson desarrolló tras una visita familiar al lago. “Fue durante un fin de semana de pesca con mis hijos que concebí este concepto. Es el tipo de alojamiento que siempre quise tener para estar más cerca de la naturaleza,” recuerda con nostalgia. Después de 17 meses de arduo trabajo, él y su equipo finalmente hicieron realidad su sueño.
El costo de disfrutar de una noche en una de estas casas flotantes oscila entre **295 y 350 euros**. Cada unidad tiene 50 m², con espacio para seis personas, cocina completamente equipada, dos duchas y una terraza al borde del agua, lo que permite una experiencia única de relax y conexión con el entorno.
Una de las características más encantadoras de alojarse en un house-boat es la sensación de ser mecido por el agua. La **mantenimiento** de los lodges flotantes es administrada durante la temporada por un chef de base. A futuro, Bresson planea contar con una flotilla de 20 embarcaciones en el Lago del Der, anticipando crear ocho empleos durante la temporada alta. En su apertura, ya se han reservado cerca de 30 noches para las primeras semanas de junio.
El innovador proyecto de Antoine Bresson en el Lago del Der no solo representa una opción de alojamiento única, sino que también promueve un estilo de vida más consciente y respetuoso con el medio ambiente. Ahora, más que nunca, la gente busca reconectar con la naturaleza, y este nuevo concepto de turismo sostenible parece ser la respuesta perfecta para aquellos que desean escapar del bullicio de la vida cotidiana.

