
La **ejercicio** es una herramienta poderosa en la lucha contra el cáncer, y un reciente estudio ha demostrado que puede ser tan efectivo como ciertos **fármacos** en la reducción del riesgo de **muerte** por **cáncer colorrectal**. En un ensayo pionero que abarcó **seis naciones**, incluidos el **Reino Unido**, **Canadá** y **Australia**, cientos de pacientes que habían recibido tratamiento para esta enfermedad vieron cómo su riesgo de muerte se redujo en más de un tercio simplemente al seguir un programa de ejercicio.
El impacto del ejercicio en la salud
Este no fue un régimen agotador que requiriera una membresía en el gimnasio; solo se necesitaban **20 minutos** de actividad física moderada al día. Algunos participantes recibieron sesiones quincenales de asesoría con entrenadores personales durante los primeros seis meses, y luego mensualmente; otros solo recibieron folletos sobre un estilo de vida saludable.
Los resultados fueron sorprendentes. Después de cinco años, los que ejercitaban diariamente eran **28% menos propensos** a morir o a que su cáncer progresara o recidivara. A los ocho años, el riesgo de muerte se redujo en un **37%**. Por cada 14 participantes, el ejercicio previno una muerte.
Reacciones en el ámbito médico
Cuando se anunciaron estos resultados en la conferencia anual de la **Sociedad Americana de Oncología Clínica** en **Chicago**, hubo una ovación prolongada. Muchos médicos ya estaban preguntando cómo podían iniciar regímenes de ejercicio similares con sus pacientes. Según la autora del estudio, la clave es **incrementar la actividad física** de manera progresiva.
La actividad física diaria puede reducir significativamente el riesgo de muerte por cáncer colorrectal.
Recomendaciones para iniciar un programa de ejercicio
La Dra. **Sharlene Gill**, experta en oncología gastrointestinal, afirma que en los primeros tres meses, el objetivo es aumentar la actividad física a más de 10 **MET horas** a la semana. Esto equivale a alrededor de **dos horas y media de caminata enérgica**, o una combinación de ejercicios moderados a lo largo de la semana.
Incrementar el nivel de actividad a **20 MET horas** por semana después de tres meses, que equivale a cinco horas de actividad moderada como caminar rápido o realizar actividades más vigorosas como fútbol o baile, puede ser clave para maximizar los beneficios.
El cáncer de colon y la necesidad de soluciones eficaces
La **necesidad** de estas soluciones es clara. Cada año, **44,000 británicos** son diagnosticados con cáncer de colon. Aunque las tasas generales son estables o han disminuido ligeramente en los grupos de mayor edad, los casos entre adultos más jóvenes están en aumento. Inglaterra ha experimentado uno de los aumentos más rápidos en cáncer colorrectal de inicio temprano a nivel mundial, con un aumento promedio anual del **3.6%** entre los menores de **50 años** entre 2007 y 2017.
A pesar de que la enfermedad sigue siendo relativamente rara en los adultos jóvenes, esta tendencia ha desconcertado a los expertos. Además, se proyecta que las tasas de mortalidad por cáncer de colon en menores de 50 años aumentarán en un **39%** para las mujeres y un **26%** para los hombres hacia 2024.
Nuevas perspectivas y apoyo del NHS
Dada la emoción por estos hallazgos sobre el ejercicio, ya han recibido el **apoyo** del **NHS**. Sir **Stephen Powis**, director médico nacional del NHS, ha afirmado que los equipos de cáncer deben ayudar a los pacientes a aumentar su actividad tras completar el tratamiento. Esto incluye programas de **ejercicio** adaptados que puedan contribuir a la recuperación y la salud a largo plazo de los pacientes.
En resumen, el ejercicio se ha posicionado no solo como una actividad de bienestar, sino como una intervención crucial en el tratamiento y la prevención del cáncer, especialmente del cáncer colorrectal. La evidencia apoya que con tan solo **20 minutos al día** se pueden lograr grandes avances en la salud de los pacientes, lo que podría cambiar la manera en que se aborda esta enfermedad en el futuro.



