
La problemática de los acuerdos de confidencialidad en la industria musical
La industria musical enfrenta una crisis significativa relacionada con el uso indebido de acuerdos de confidencialidad y no divulgación (NDAs, por sus siglas en inglés). Estos documentos, que se pensaron para proteger la privacidad de las partes involucradas, han sido usados como herramientas para silenciar a las víctimas de acoso y abuso. Esta situación se ha señalado como una preocupación mayor, que debería ser prohibida de inmediato para abordar la cultura de misoginia que predominante en el sector.
Informes recientes sobre misoginia en la música
El informe titulado "Misogyny in Music: On Repeat" es el tercero emitido por el comité de igualdad y mujeres en el Parlamento del Reino Unido. El análisis previo, publicado en enero de 2024, ya había revelado que las mujeres que trabajan en la industria se enfrentan a escenarios de misoginia, discriminación, acoso sexual y abuso, resaltando la vulnerabilidad de los muchos profesionales autónomos en el sector.
Pese a que el informe recibió el apoyo de varias organizaciones de la música, el gobierno anterior decidió no implementar ninguna de las recomendaciones propuestas. En septiembre de 2024, durante una conferencia del Partido Laborista, se aprobó una moción para instar al gobierno a que se adopten las recomendaciones del comité en su totalidad.
La voz de las artistas y expertos
El último informe, liderado por la diputada laborista Sarah Owen, indica que poco ha cambiado desde la caracterización del sector musical británico como un "club de chicos". Artistas como Celeste, una cantante de pop-soul, y la soprano de música clásica Lucy Cox, junto con representantes de organizaciones como Black Lives in Music y el Musicians’ Union, han compartido testimonios sobre las barreras que enfrentan, que incluyen la desigualdad salarial, edadismo y la responsabilidad desproporcionada de los cuidados infantiles.
Estos testimonios revelan que, debido al miedo a las represalias, las mujeres tienden a reportar incidentes de maltrato a una tasa muy baja. Datos del Musicians’ Union muestran que, a pesar de que un 51% de las mujeres en el sector ha experimentado discriminación de género, solo un 11% reportó sus denuncias.
La necesidad de intervenciones gubernamentales
La falta de reportes sobre el acoso es alarmante. La secretaria del Musicians’ Union, Naomi Pohl, declaró ante el comité que incluso las iniciativas destinadas a proteger a las mujeres se desarrollan dentro de un sistema que no prioriza su seguridad. El comité afirma que es imperativo que el gobierno intervenga y implemente las medidas propuestas para mejorar las condiciones laborales de las mujeres en la música, ya que también beneficiarán a aquellas empleadas en diversos sectores.
El informe respaldó una vez más la creación de la Creative Industries Independent Standards Authority (CIISA), una entidad cuyo objetivo es mejorar los estándares de comportamiento y combatir todo tipo de acoso y bullying en las industrias creativas. La presidenta de CIISA, Jen Smith, afirmó que esta autoridad sería valiosa tanto para las víctimas como para empleadores que buscan orientación en la implementación de procedimientos de investigación.
Desafíos adicionales para freelancers en la música
Es importante destacar que las trabajadoras autónomas, especialmente aquellas que son mujeres o no conforman con el género, enfrentan desafíos adicionales. La legislación actual no ofrece las protecciones necesarias contra el acoso por parte de terceros. El comité ha solicitado enérgicamente cambios en la Ley de Igualdad y el proyecto de la Ley de Derechos Laborales para garantizar la seguridad de estas trabajadoras.
Además, los padres y cuidadores se enfrentan a desafíos únicos, sobre todo cuando sus responsabilidades se cruzan con el empleo autónomo. El informe pidió al gobierno que alinee el subsidio por maternidad con el pago de maternidad legal para proporcionar mayor flexibilidad durante esos periodos.
Testimonios impactantes
Durante la audiencia, la soprano Lucy Cox compartió su experiencia respecto a la presión que enfrenta para conseguir trabajo, indicando que en su primera audición le dijeron que necesitaría esperar a que alguien se quedara embarazada o muriera para poder obtener un puesto. Este tipo de comentarios reflejan la realidad dura que enfrentan muchas artistas en el sector.
Cox explicó que tras tener un hijo, los largos recorridos de gira se volvieron inviables debido a los costos de viajar con su familia, lo que pone en riesgo su estabilidad laboral. Al mismo tiempo, mencionó la importancia de mantener su presencia en el sector para asegurar futuras oportunidades.
Urgencia de acciones concretas
Dr. Charisse Beaumont, CEO de Black Lives in Music, expresó su frustración por la falta de avances decisivos en estos temas. Según ella, ya no se necesitan más reportes sino acciones concretas que respondan a las demandas de seguridad y equidad en la industria.
Después de la publicación del informe, Deborah Annetts, directora ejecutiva de la Sociedad Independiente de Músicos, también hizo un llamado a la acción. Subrayó que el repudio a las recomendaciones anteriores por parte del gobierno anterior fue un error y que es esencial que el actual gobierno no caiga en la misma trampa.
La situación requiere una respuesta urgente y eficaz para transformar la realidad de las mujeres en la música, garantizando su seguridad y su derecho a un entorno laboral libre de discriminación y acoso.



