


La Impactante Relación entre la Fibra y los ‘Químicos Eternos’
Consumir más fibra podría ayudar a eliminar los ‘químicos eternos’ que causan cáncer, según un estudio reciente realizado por investigadores en Boston. En este estudio, se comparó a hombres que tomaron un suplemento de fibra tres veces al día con aquellos que consumieron un suplemento a base de arroz durante un periodo de cuatro semanas.
Los análisis de sangre revelaron que aquellos que tomaron beta-glucano, una fibra presente en hongos y avena, antes de cada comida durante el periodo de estudio, experimentaron una reducción del ocho por ciento en la concentración de estos químicos dañinos en su organismo.
Investigadores de la Universidad de Boston encontraron que la fibra en alimentos como la avena puede reducir la cantidad de químicos eternos en el cuerpo.
¿Qué Son los ‘Químicos Eternos’?
PFAS (sustancias per- y polifluoroalquiladas) son químicos tóxicos que no se descomponen de manera natural en el medio ambiente. Se filtran de productos de plástico y utensilios de cocina antiadherentes hacia los alimentos, acumulándose en órganos vitales y aumentando el riesgo de insuficiencia orgánica, infertilidad y ciertos tipos de cáncer.
Los investigadores creen que la fibra ayuda a filtrar el exceso de bilis en el tracto digestivo, que es donde los PFAS se fijan y son absorbidos por el torrente sanguíneo. Este estudio es uno de los primeros en ofrecer una forma científicamente probada de eliminar estas toxinas, que se creían permanentes en el cuerpo.
PFAS es un contaminante común en muchos artículos del hogar, desde utensilios de cocina hasta envolturas de hamburguesas. Puede permanecer en el medio ambiente y en los tejidos humanos durante años.
La Necesidad de Aumentar el Consumo de Fibra
Resultados alarmantes muestran que nueve de cada diez estadounidenses no consumen suficiente fibra, lo que eleva su riesgo de padecer condiciones emergentes como el cáncer de colon. En la actualidad, los investigadores subrayan que, a pesar de la creciente preocupación sobre la toxicidad de los PFAS, las intervenciones específicas para reducir los niveles de estos químicos en el cuerpo son limitadas.
El estudio fue publicado en la revista Environmental Health en marzo, donde se analizaron 72 hombres adultos con niveles detectables de PFAS en su sangre. De estos, 42 consumieron un suplemento de un gramo de beta-glucano de avena tres veces al día, mientras que los otros 30 ingirieron un suplemento control basado en arroz.
Después de cuatro semanas, se hicieron análisis de sangre a cada participante, verificando la presencia de 17 formas de PFAS. Se encontró que el 70% de los participantes tenían 11 de esas formas en su sangre, y cinco de ellas estaban presentes en todos los participantes.
Un Llamado a la Acción
Los investigadores observaron que aquellos que tomaron el suplemento de fibra experimentaron una disminución del ocho por ciento en las concentraciones de ácido perfluorooctanoico (PFOA) y ácido perfluorooctanosulfónico (PFOS), considerados entre los más peligrosos de los PFAS. Estos compuestos han sido vinculados con diversas patologías, incluyendo problemas hormonales y ciertos tipos de cancer.
Pruebas de sangre mostraron una disminución del ocho por ciento en los niveles de PFOS y PFOA en los hombres del estudio tras cuatro semanas.
La conclusión es clara: aumentar el consumo de fibra no solo puede ser beneficioso para la salud digestiva, sino que también puede jugar un papel crucial en la eliminación de sustancias químicas nocivas como los PFAS. A medida que la conciencia sobre los riesgos de los ‘químicos eternos’ crece, se hace imperante que la población tome medidas proactivas hacia un estilo de vida más saludable. El desafío permanece: educar a más personas sobre los beneficios de una dieta rica en fibra.
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