
El deseo del municipio era un matraz en la mano de Jorinde, que vive a tiro de piedra, proviene de un nido artístico y es jardinero. Junto con otros amantes verdes y residentes locales, se dio cuenta de la zomerplein, que consiste en una obra de arte además de los plantadores, asientos y un mini moderno. Sobre la terraza hay un tiempo de cinta, en el que cuelgan hermosas formas de metal cuelgan a la luz del sol.
Belleza y comodidad
“Quería crear algo que ofrezca belleza y comodidad”, dice Jorinde sobre su diseño. “La belleza es en el arte, la variedad de plantas. Y la comodidad, espero que la gente lo sace de esto. Que experimentan y piensan este lugar de paz: qué tan hermosa existe, qué tan bien que otras personas han creado esto para mí”.
También esperaba en secreto que la terraza de verano conduzca a nuevos encuentros. “Normalmente, la gente en una calle comercial pasaba entre sí”. Lo que Jorinde vio de la apertura de la terraza sucedió, superó sus expectativas. “La gente se sienta, se toma el tiempo y conversa entre sí. Turistas y residentes locales”.
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