
Con esta iniciativa, la ciudad no solo quiere rendir homenaje a las víctimas del régimen nazi, sino que también hace que su historia sea visible en las calles. La Stolpersteine, informada, diseñada por el artista alemán Gunter Demnig, recuerda a las personas deportadas, asesinadas o llevadas al suicidio. Las pequeñas piedras invitan a los transeúntes a reflexionar sobre la vida detrás de cada nombre.
Ahora hay más de 100,000 piedras en Europa. Desde este fin de semana también en Nieuwpoort.

