
Además de la cuenca del búfer, también habrá un parque con rutas de senderismo, mucha vegetación, terrazas, una isla de juegos y en fases posteriores también una torre de vigilancia y un proyecto residencial. Bernard Tournicourt, uno de los visitantes de The Infiararkt, ve el futuro positivo: “Será un lugar de reunión para todos los ‘Daiselnaars’. Y al mismo tiempo se aborda las inundaciones. Podemos estar bastante satisfechos con eso”.
La provincia de West Flanders está invirtiendo 1,5 millones de euros en el proyecto. Los motivos se transfieren al municipio, que también es responsable del mantenimiento. Si todo sale según el plan, las obras comenzarán en la primavera de 2026.

