
La carta de Uslu muestra que el año pasado se puso a disposición una cantidad adicional de 271.000 euros del presupuesto del Ministerio de Educación, Cultura y Ciencia. Esto se debió a que los costos de la investigación arqueológica fueron más altos “porque durante la excavación se hicieron más hallazgos de los esperados que necesitan ser investigados”, escribe el secretario de estado.
4 millones
El trabajo en la bóveda real comenzó el año pasado, después de años de retraso. También resultó que la operación resultaría bastante más cara de lo previsto, hubo que sumar casi 2 millones de euros, lo que eleva la aportación total del Gobierno a 3,6 millones de euros. Ahora superaría los 4 millones. El año pasado, la Casa Real aportó 300.000 euros extra.
La remodelación es necesaria porque la cripta está casi llena. Los últimos naranjas en ser enterrados son la reina Juliana el 30 de marzo de 2004 y el príncipe Bernhard el 11 de diciembre del mismo año.
