
Un auricular cortado, tendones cortados y un dedo del pie menos. Por ejemplo, Z., de 17 años, alias ‘Bob’, quedó en un estacionamiento de Az Alma en Eeklo en East Flanders. Él les dice a los médicos que fue un accidente de motocicleta, pero en silencio señala a la policía al tatuaje en su espalda: “Omerta”. Esta es la historia de una tortura sangrienta que trae una brutal pandilla de drogas a la corte de Gante. Y allí también, la ley del silencio se aplica: “Todos se basan en el derecho de permanecer en silencio”, dice el fiscal frustrado.
ttn-es-34
