
El festival se centra en jóvenes fabricantes y nuevas creaciones. “No solo dejamos que la gente se vea, sino que también las invitamos a bailar a sí mismas”, dice el organizador Koen Vicoor.
La sorprendente es la actuación ‘fragmentada’ de Andreas Crommelinck, de 17 años, quien plantea el efecto de las redes sociales en los jóvenes. “Mi historia es personal, pero reconocible para muchos. Y gracias a la tormenta que todos pueden disfrutarla de forma gratuita”.
La tormenta de baile corre hasta mañana, con actuaciones e iniciaciones de baile para jóvenes y mayores.
