
Metin (27) corre en silencio a través del corredor del Centro de Atención Residencial Holdert en Emmen con una dama mayor a su lado. Sus ojos brillan y tiene una sonrisa en su rostro. Hace poco más de un año, su vida se veía muy diferente. Al igual que el de Andrea (27), que ahora disfruta trabajar en una tienda de bicicletas. Ambos son ejemplos de cómo la puntuación del proyecto en Drenthe ayuda a los jóvenes que están en peligro de perderse entre la escuela y el trabajo.
“Estaba en casa mucho, tenía miedo social y tuve problemas para salir con la puerta”, dice Metin. “Trabajé durante doce horas en la construcción de sauna, pero no era realmente lo mío”. Al anotar en Drenthe volvió a controlar su vida. El proceso combina el deporte con el entrenamiento profesional. Dos veces por semana, los jóvenes atraen su ropa deportiva y suben al campo en FC Emmen. No para convertirse en un jugador de fútbol profesional, sino para trabajar juntos, para aprender a recibir comentarios y acumular la autoconfianza. La otra sesión gira en torno al futuro: ¿Quién soy yo, qué quiero, cómo me presento durante una aplicación?
“Se trata de algo más que trabajo o escuela”, dice Agneta Meijer de la UWV, coordinadora del proyecto. “Para algunos jóvenes que siguen siendo un puente demasiado lejos. Comienza con entrar en la imagen de quiénes son y qué necesitan”.
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