
Siempre es mejor tener un kit de primeros auxilios que no use que necesitar uno, y no tenerlo. “Es un salvavidas para ampollas, dolores de cabeza o pequeños percances en el camino”, dice García, quien empaca uno si está absorbiendo el sol o explorando las ciudades. Aproximadamente del tamaño de un mazo de cartas, esta lata inteligente viene con 60 vendas en una variedad de tamaños y colores, ungüento antibacteriano, toallitas limpiadores y crema de hidrocortisona.



