
El precio de las cremas de protector solar casi se ha duplicado en comparación con el año pasado. ¿Por qué una botella nos cuesta treinta euros y el mismo producto con nuestros vecinos alemanes menos de diez? Es culpa de la caza de gangas de los holandeses, dice el experto minorista y de marca Paul Moers. “Nuestra codicia que queremos tener lo más posible para poco. Nos hemos vuelto adictos a las ofertas”.
ttn-es-2
