
Parecía “tonto y quisquilloso”. Y: “La policía ha fallado”. Además: “Pasaron segundos demasiado tiempo antes de que el primer ministro polaco fuera sacado del escenario”. Los expertos en seguridad no son tiernos sobre los eventos en torno a la liberación de la filera en Wageningen, donde el héroe de guerra Marco Kroon personalmente arrastró a un manifestante y un poco más tarde, el primer ministro Schoof y su colega polaco Tusk obtuvieron una bomba de humo. ¿Los incidentes prometen lo peor para la cumbre de la OTAN en junio?
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