
“Un acto horrible e incomprensible”. Con esas palabras, el gobernador de Texas, Greg Abbott, lamentó el tiroteo que mató a 21 personas en su estado. “Mi esposa Cecilia y yo lamentamos esta horrible pérdida e instamos a todos los tejanos a unirse y mostrar nuestro apoyo inquebrantable a quienes sufren”, dijo el republicano de 64 años en un comunicado. Al gobernador no se le agradeció esa compasión. La razón: un viejo tuit de Abbott instando a los tejanos a comprar más armas.
ttn-es-3

