
Un periodista ucraniano fue asesinado en terribles circunstancias como prisionero de guerra en Rusia. Esto es evidente a partir de una reconstrucción que hizo ‘The Guardian’. La tortura a la que se sometió a Viktoriia Roshchyna es testigo de una crueldad invisible. Justo antes de su muerte, la mujer de 27 años apenas pesaba 30 kilogramos. Cuando Kiev recuperó su cuerpo, sus ojos, cerebro y laringe faltaban.
ttn-es-3

