
La situación inusual del entrenador de Giallorossi que ya ha decidido irse y también debe elegir a su sucesor
Dos grandes temas están en la agenda de casi todos los clubes. Primero: veamos cómo termina y también entendemos el presupuesto disponible. Porque es una cosa ir a la Liga de Campeones y otra estrella incluso de todo. Segundo: ¿Y con el entrenador lo hacemos? ¿Continamos así o es mejor cambiar? En resumen, mucho trabajo para los gerentes, que deben encontrarse listos para cualquier eventualidad, sin descubrir las cartas, porque el fútbol, después de todo, es un cuadrado donde todos saben todo sobre todos. La única situación clara, de alguna manera paradójica, se refiere a Claudio Ranieri, quien ya ha elegido y comunicado con su inconfundible risa, revelando públicamente su propio destino, independientemente de la ubicación final.

