
Todas son historias que muestran cuán especial es que ahora, ochenta años después, podemos vivir en la libertad en los Países Bajos todos los días. También el presente, con todas las guerras que están en marcha, muestra que no debemos simplemente dar por sentado esa libertad. “Siempre suena muy cliché”, dice Beuke, “pero realmente no es un asunto natural”.
Gort está de acuerdo. “Es muy importante reflexionar sobre los horrores de la ocupación y con la lucha dura que los extraños han llevado a devolver la libertad. Por esa libertad debemos seguir luchando”.

