
Hace un año, Sadia descubrió el cráneo de Émile durante una caminata en Haut-Veret. El niño francés había estado sin dejar rastro durante nueve meses en ese momento. Desde entonces, el caso no suelta la mujer de sesenta años. “Espero el momento en que encuentren al chico malo”, dice en una entrevista con News Channel ‘BFMTV’.
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