
La investigación se centra en los incidentes en Burgemeester Reynaertstraat, donde al menos 41 mujeres, entre diciembre de 2021 y diciembre de 2024, habrían sido víctimas de los picos. Después de una noche, las víctimas declararon que se despertaron en su propia cama o en una cama extraña sin recuerdos de lo que había sucedido. Según el fiscal, a las niñas se les ofreció una bebida en la que estaba Ketamine. También hubo abuso sexual y se encontraron contusiones en el cuerpo de esas niñas.


