
Un niño de 13 años, Sedar Soares, que fue asesinado en Róterdam en 2003, ahora usa técnicas modernas para hacer un llamado televisado para que el perpetrador y los testigos se presenten. El uso de la tecnología deepfake es una primicia mundial en este tipo de casos, confirma un portavoz de la policía holandesa.
ttn-es-34


