
Tadej Pogacar intentó descargar Mathieu Van der Poel siete u ocho veces con todo lo que tiene. En la cipresta ‘Pogi’ miró hacia atrás varias veces para ver su frustración de que el holandés todavía se apegó a su rueda trasera como un molesto chicle. En la subida del Poggio, la imagen no era diferente con un fenomenal Van der Poel que terminó helado en San Remo.
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