
Recomendaciones del Equipo editorial
Joni Mitchell no es una estrella, ella es un ícono. Su influencia no tuvo lugar en la superficie, pero influyó en las personas que luego se mudaron al centro de atención.
Recuerdo que jugamos a un amigo en la escuela secundaria “A Case of You” de “Blue”. Sabía inmediatamente que Joni Mitchell era pintora, justo cuando ella expresó sus palabras. Describe olores y sonidos y usa algunas palabras, pero transporta aún más sentimientos.
Si cuenta una historia y pide más estrofas, no hay razón para regresar prematuramente al coro
Sus melodías son figuras visuales y sus versos se mueven en una meseta inclinada. Una de las lecciones que aprendí de Joni: si cuenta una historia y exiges la trama para más estrofas, no hay razón para regresar prematuramente al coro.
En este punto, sus textos están más cerca del periodismo: en “azul” puedes descubrir todo lo que ha experimentado: las alturas y las profundidades. Ella siempre se para junto a ella y observa, y necesitas mucho coraje para expresar tus observaciones tan explícitamente, especialmente como una mujer. En su tiempo, generalmente solo había algodón de azúcar: las jóvenes bonitas cantaban sobre cosas bonitas y sin sentido.
Ella nunca se centró en su feminidad, a pesar de que tenía una pronunciada sexualidad
Joni Mitchell tenía una nitidez mental que era desconocida para la mayoría de las mujeres. Nunca se centró en su feminidad, a pesar de que tenía una sexualidad pronunciada. Pero no vio ninguna razón para suprimir esta parte de su persona solo para ser tomada en serio. Sin embargo, ella nunca lo drogó en primer plano.



