
“Los helicópteros se quedan en Koksijde, que ya era una buena noticia, pero ahora estamos agregando una primicia. Nuestra base también se está convirtiendo en una base del ejército”, dice el alcalde Sander Loones con entusiasmo. “Eso significa que cientos de nuevos soldados, con sus familias, vienen a Koksijde. Somos un municipio que envejece que ahora obtendrá muchos jóvenes”.
Koksijde no será el único terreno militar donde se planean cambios y extensiones. También en Lombardsijde en Middelkerke, mucho está en la cima, según Loones. Para el verano, el ministro de Defensa, Theo Francken, debería estar listo con su plan de educación para el ejército belga.

