
Los científicos están huyendo de los Estados Unidos ahora que el presidente Donald Trump anima el financiamiento de universidades e instituciones de investigación y curva la libertad de expresión. La Universidad de Aix-Marsella en Francia, en sus propias palabras, ya atrapó a cuarenta científicos de Yale, Stanford y la Organización Espacial de la NASA, entre otros. Según la política internacional del profesor David Criekemans (Universidad de Amberes), está comenzando un verdadero Brainrain.
ttn-es-34
