
Durante años llovió quejas sobre los limpiadores de alcantarillado deshonesto, que estipulaban miles de euros para trabajos estándar. Parece haber un negocio familiar criminal de Almere detrás de esconderse que los fontaneros tenían en las pinzas y millones de inviertas y se cortaron a Marruecos. El servicio de enjuiciamiento público exige hasta cuatro años de prisión contra seis sospechosos. Hay una convulsión en sus activos.
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