
Los líderes de la UE se están reuniendo para una cumbre de emergencia en Bruselas centradas en las formas de reforzar las capacidades de defensa del continente y la mejor manera de apoyar a Ucrania, tanto militar como diplomáticamente.
Los movimientos del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, para abrir negociaciones de paz bilaterales con Rusia, sus amenazas de poner fin a la protección de seguridad de los Estados Unidos a los aliados europeos que no gastan más en defensa y su relación dramáticamente agria con Volodymyr Zelenskyy de Ucrania han convertido a generaciones de las relaciones entre Estados Unidos y Europa en su cabeza y los líderes de la UE en la crisis.
Junto a Zelenskyy para conversaciones en Bruselas, los 27 líderes nacionales de la UE apuntarán a dar un respaldo político a una serie de nuevas propuestas de la Comisión Europea destinada a facilitar un aumento en el gasto de defensa, un gran impulso esta semana al entrar en el movimiento del canciller alemán alemán Friedrich Merz para poner fin a las restricciones fiscales históricas de Berlín.
Sin embargo, es probable que el acuerdo sobre el apoyo a Ucrania sea difícil dada la postura del líder de Hungría, Viktor Orbán, quien ha aprovechado la postura de Trump hacia Kiev para exigir que la UE reevalúe más de tres años de apoyo a Ucrania y, en cambio, presionó por las conversaciones de paz inmediatas.
La cumbre sigue una quincena de diplomacia frenética de transbordadores entre Washington, Londres y París por los líderes más importantes de Europa, en un intento de diseñar un “plan de paz” europeo potencialmente involucrando tropas en el terreno en Ucrania, y mantener a Trump comprometido en apoyar a Ucrania y proteger a Europa.

