
Treinta carrozas se abrieron paso entre la multitud de fiesta, mientras que los carnalistas vestidos que cantaban y bailan llenaban las calles. “El carnaval en Heist siempre es especial y siempre tendrá un lugar en mi corazón”, suena un participante.
Los grupos locales han trabajado durante meses en el diseño de sus disfraces y automóviles, lo que hace que el evento sea aún más único.
