
En abril del año pasado, el entonces Flemish Ministro de Salud Hilde Crevits decidió cerrar el centro. Desde entonces, el equipo de orientación del municipio ha buscado nuevas opciones de vivienda para los residentes. De los 46 residentes originales, 14 quedan, incluidos algunos nuevos residentes.
“No puedo evitar pedir el cierre, aunque no quiero que tengamos que poner a la gente en la calle”, dice el alcalde Vandenberghe. “Hemos establecido que servirle continúa la operación, a pesar de que esto ya no estaba permitido”.
