
ELo estrés crónico es uno de los principales responsables del aumento de peso, en particular delacumulación de grasa abdominal. Bajo estrés, el cuerpo activa una serie de respuestas hormonales para hacer frente a la situación. Entre estas hormonas, la más involucrada es la cortisolllamado precisamente “hormona del estrés”.
Cuando los niveles de cortisol son altos, se produce un fenómeno llamado resistencia a la insulina. Significa que las células ya no responden a la insulina, lo que lleva al cuerpo a producir cada vez más. Esto causa una mayor acumulación de grasa, dificultad para quemar grasas y mayor inflamación en el cuerpo.
Estrategias efectivas para reducir el estrés y la acumulación de grasas
1. Feeding anti-estrés
Una dieta equilibrada es esencial para reducir el estrés y mejorar el metabolismo. Consume carbohidratos complejos como granos integrales para estabilizar los niveles de azúcar en la sangre. Evite los azúcares refinados y los alimentos procesados que aumentan la insulina. Integre con alimentos ricos en magnesio (fruta seca, verduras de hoja verde) y triptófano (yogurt, huevos).
2. Actividad física
El ejercicio regular ayuda a reducir los niveles de cortisol y mejorar la sensibilidad a la insulina. Las mejores actividades para combatir el estrés incluyen:
Caminata rápida o carrera ligera (ayuda a reducir el cortisol). Entrenamiento de resistencia (promueve el mantenimiento de la masa muscular y el metabolismo activo). Yoga y estiramiento (ayuda a relajar el cuerpo y la mente).
3. Técnicas de respiración y relajación
Uno de los métodos más simples y efectivos para reducir el cortisol es la respiración profunda. Las técnicas de respiración diafragmática muy simple o la meditación ayudan a reducir los niveles de estrés y mejorar la regulación hormonal.
4. Dormir y ritmos circadianos
Dormir al menos 7-8 horas por noche es esencial para mantener el cortisol bajo control y, por lo tanto, el estrés. Los despertares nocturnos típicos alrededor de las 3, 4 de la mañana son la consecuencia de los picos de cortisol. La privación del sueño conduce a un aumento en el hambre nerviosa
Con el consejo del nutricionista Federica Almondo
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