
Suzanne Cardinal (52) intenta reanudar su vida después de años de luto por su hija fallecida. De repente, ella recibe dolores de cabeza extremos. Los escaneos en el hospital muestran lo peor: tiene un tumor cerebral agresivo e incurable. Los médicos aún le dan un promedio de veinte meses, pero Suzanne no lo admite. “Todavía es demasiado temprano”.
ttn-es-43

