
Para cortar el daño de un brote, la tabla de agua aborda hábilmente la tecnología. Una de las herramientas más importantes es el bote de sonar. “Allí se ve una línea en la pantalla, que puede ser un castor”, dice Chris, vigilando la pantalla. Tan pronto como ve algo sospechoso, sale del bote y va a buscar las pistas de excavación del castor.
“Si encontramos un castor, debemos monitorearlo bien y ver si puede causar daños”, explica Chris. Esto puede variar desde restaurar un agujero en el dique hasta la ocurrencia de nuevos lugares de excavación.
Pero la tabla de agua no está fuera de conducir al castor. Por el contrario, el castor es una especie protegida. Brenda Boerema, asesora de políticas de Water Board Hunze y AA’s, explica que costará más y más dinero cada año. “El castor se vuelve joven cada año, por lo que obtenemos más y más agujeros en las presas, por lo que vemos que los costos siempre aumentan”.
Es por eso que la Junta de Agua continúa invirtiendo en prevención. La tabla de agua se encuentra en una malla resistente a Beaver, inspecciona regularmente e interviene rápidamente cuando surgen agujeros en algún lugar. De esta manera, no solo intentan garantizar la seguridad de la gestión del agua, sino también para darle al castor su espacio.
Todas las medidas tienen como objetivo garantizar la seguridad y dar espacio a los animales. “De Bever es muy bienvenido en el área, pero tenemos que mirar cuidadosamente cómo podemos mantenerlo a salvo”.
