
Durante su visita, el ministro Crevits enfatizó la importancia del vínculo entre el idioma y el trabajo: “Es importante tanto para el lenguaje extranjero como para la sociedad que holandesa no solo se aprende en el aula, sino también en el lugar de trabajo. Desde Flandes estimulamos esta forma de trabajar. Estos estudiantes aprenden holandés en la práctica y tienen la oportunidad de completar los cuellos de botella profesiones a través de su educación. Eso es bueno tanto para el estudiante como para los empleadores que buscan tales perfiles. La combinación de educación, conocimiento del lenguaje y trabajo como se muestra aquí en Kortrijk es una forma de trabajar que alentamos de Flandes. Como ministro flamenco de integración, integración y vida juntos, aliento a iniciativas como esta. Por lo tanto, pido a todos los empleadores que sigan este ejemplo cuando sea posible. Es importante que tomemos a los empleadores en el baño y es positivo que cada vez más extranjeros en West Flandes están aprendiendo holandés de esta manera.

