
En 2024, la Armada belga observó 155 envases rusas frente a la costa belga. Ese es un aumento del 50% en comparación con 2023. El gobierno teme que su presencia sea un riesgo para la seguridad de los parques eólicos y las líneas de gas y electricidad. Es por eso que el marine organiza varios ejercicios junto con las fuerzas especiales.


