
El valiosísimo casco dorado de Coţofeneşti, que fue robado violentamente el fin de semana pasado en Assen, fue traído a los Países Bajos el año pasado sin permiso del gobierno rumano. Así lo informó el primer ministro rumano en un comunicado inicial. El Museo Drents se declara no responsable de esta situación. Según el museo, esa responsabilidad recae en un instituto rumano con el que se ha celebrado el contrato de préstamo. Un partido político rumano pide la dimisión del presidente de ese instituto.
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