
“Cuando mamá tuvo que frenar, puso su brazo delante de nosotros. Así era ella. Siempre cuidadoso, siempre atento. Es incomprensible que ella haya sido víctima de un acto tan imprudente”. Fabienne Boogaerts (60), de Londerzeel, murió el viernes por la noche en una colisión frontal con un conductor que iba en sentido contrario en Meise. Su hijo Jonathan (36) está inconsolable, pero espera que su trágica muerte pueda ser una llamada de atención. “Durante décadas se han producido accidentes mortales en la A12 debido a conductores ebrios que venían de bailar Carré. ¿Cuántas vidas más hay que perder?”
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