
Según el Tribunal de Cuentas Europeo, los consumidores de la UE deberían estar mejor protegidos contra la discriminación cuando compran en línea.
Según un comunicado de prensa del Tribunal de Cuentas, los auditores recomiendan endurecer y uniformar las actuales normas de aplicación contra el llamado bloqueo geográfico. Los clientes también deberían estar mejor informados sobre posibles ayudas y protección.
¿Qué es el geobloqueo?
Con el bloqueo geográfico, por ejemplo, el acceso a las ofertas en línea está restringido o completamente bloqueado, dependiendo del país de la UE desde el que se accede. Esto puede significar que los consumidores no pueden pedir ciertos productos en el extranjero o que se les muestran precios diferentes.
Para proteger a los consumidores, existen normativas de la UE que prohíben este tipo de discriminación. El bloqueo geográfico solo está permitido en casos excepcionales, por ejemplo cuando se aplican leyes diferentes, como límites de edad para comprar alcohol.
Mosaico de responsabilidades y multas
Si los minoristas no respetan la prohibición del bloqueo geográfico, no está claro qué Estado miembro (es decir, si el país del cliente o el país del proveedor) debería imponer las multas. También hay grandes diferencias en el importe de las multas: las multas mínimas oscilan “entre 26 euros y 900.000 euros y las multas máximas entre 1.448 euros y 5 millones de euros”, según el informe de los auditores. (dpa)




