
El bingo, que siempre se organiza el primer lunes de cada mes, cuenta con una gran asistencia, afirma Toine. “La participación es enorme. Lo jugamos con muchas personas mayores”. Desafortunadamente para el maestro del bingo, las bolas de bingo están un poco gastadas, pero esa no es la única necesidad del club.
“Puede que sea un poco brutal, pero lo ideal sería tener también un dispositivo eléctrico en el que se pudiera ver claramente el número. Ahora todo se transmite oralmente de mesa en mesa y eso a veces sale mal”.
¿Pero no desaparece el encanto si ya no se utilizan bolas de bingo reales? “Bueno, también tenemos un poco de eso. No necesitamos necesariamente una pantalla así, estaríamos muy contentos con sólo bolas de bingo de madera nuevas”.
Participación decente
Tan pronto como se juega al bingo en Zwanenburg, la sala siempre está llena, dice Toine. “A veces tenemos que añadir sillas. La gente viene en gran número y a veces trae otras. Quizás tengamos que ampliar”, se ríe el voluntario.
Los ganadores del juego tienen la posibilidad de ganar premios, pero según Toine ese no es el punto en absoluto. “La diversión y la atención a la gente es lo más importante. Hay un voluntario en cada mesa que lo revisa todo. Y lo jugamos con un snack y una bebida”.
A los voluntarios y participantes les gustaría seguir jugando. “Si alguien tiene bolas de bingo de madera con números del 1 al 75 en versión de madera, se lo agradeceríamos.”


