
No, el BVB tiene que volver a sus raíces
El BVB está en crisis, no hay duda. Las últimas tres derrotas fueron demasiadas. El club ha declarado como objetivo clasificarse para la Liga de Campeones, pero está a kilómetros de distancia de ello. Sin embargo, intentar reconstruir el equipo ahora no tendría el efecto deseado. Ahora hace falta paciencia por parte de los responsables y, sobre todo, voluntad por parte de los jugadores.
Lo que separa a un muy buen equipo de uno sobresaliente es la actitud. Y eso tiene que ser correcto. El entrenador Şahin ya lo ha reconocido. Todos los habitantes de Dortmund deberían cuestionarse y luego atacar de nuevo. Las discusiones públicas deben terminar. Cuando el capitán Emre Can discute con Nico Schlotterbeck y el portero Gregor Kobel con Waldemar Anton, resulta evidente que todo va mal. Es hora de unirnos. Las vanidades nunca han ayudado. Ahora se trata de llevar al BVB a la categoría reina. La renovación podría tener lugar en verano; entonces quedará claro quién lo da todo por el club y quién estaría mejor en otro lugar. Los jugadores ahora pueden recomendar quedarse en verano.
También es muy importante: el Borussia Dortmund tiene que volver a sus raíces y confiar en jugadores jóvenes y desarrollarlos. Como Ousmane Dembélé, Jadon Sancho, Erling Haaland y Jude Bellingham. Si el BVB vuelve a ser el lugar de referencia para este tipo de jugadores, el éxito volverá. Por eso los responsables no pueden intercambiar jugadores rápidamente, sino que deben desarrollar una estrategia a largo plazo. De lo contrario, la crisis sólo empeorará.

