
9.
“La gratitud y el aprecio están bien. Pero cuando empiezas a considerarlo ‘lindo’ o ‘adorable’ en ese sentido de ‘Oh, Dios mío, mira a ese pequeño’, empiezas a verlo como menos capaz”.
“Veo a muchas mujeres dar la respuesta ‘Eso es tan dulce’ a cosas que son claramente gestos simbólicos que no han sido pensados detenidamente. ‘¡Dios mío, me compró chocolate! Quiero decir, soy diabética y necesito cuidar mi sangre’. Azúcar, pero ¿no es tan dulce?
No, no es dulce. No dejes que ‘es el pensamiento lo que cuenta’ te ciegue cuando él está siendo irreflexivo.
Un gesto fallido sigue siendo un fracaso. De vez en cuando está bien, pero si cada gesto “romántico” es un caso de “pero fue tan dulce de su parte siquiera intentarlo”, abandona la relación. Te mereces a alguien que pueda cortejarte adecuadamente, no un lindo cachorro que sigue orinando en la alfombra”.




