
Malestar en los pasillos de Reyerslaan, porque en sus medidas de reducción de costes la dirección de VRT se ha centrado ahora en los contratos de las pantallas. Así perdieron su exclusividad Kobe Ilsen y Karine Claassen. Hablamos con gente de dentro y también descubrimos tensiones entre los propios BV. “Hay muchos celos”, dice uno de los rostros de la pantalla, porque algunos colegas trabajan muchas más horas frente a la televisión por una fracción del salario de otros.
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